
Defensa 187
Lunes 11 a 19 – Martes Cerrado – Miércoles a Viernes 11 a 19 – Sábados y Domingos 11 a 20 h
En pleno Casco Histórico de Buenos Aires, donde cada esquina conserva huellas de los primeros años de la ciudad, se encuentra uno de sus edificios más antiguos y singulares: los Altos de Elorriaga. Construida a comienzos del siglo XIX, esta casona es la vivienda de dos plantas más antigua que aún se conserva en pie y constituye un valioso testimonio de la arquitectura de la Buenos Aires poscolonial.
Levantada entre 1812 y 1820 por el comerciante Juan Bautista de Elorriaga, fue una de las primeras casas de la ciudad en contar con dos niveles, un verdadero símbolo de modernidad para la época. Como era habitual en aquellos años, la planta baja estaba destinada a locales comerciales, mientras que la familia habitaba el piso superior. En la terraza se construyó un mirador desde el cual era posible observar la llegada de los barcos al puerto, cuando el Río de la Plata aún se extendía hasta las cercanías de la actual Avenida Paseo Colón.
Uno de los rasgos que más llama la atención es que la casa conserva su esquina sin ochava, una característica casi desaparecida en Buenos Aires debido a las reformas urbanas de fines del siglo XIX. Su fachada blanca, los balcones con rejas de hierro y los patios interiores permiten imaginar cómo era la vida cotidiana en la ciudad hace más de doscientos años.
Desde 1970 el edificio forma parte del patrimonio del Buenos Aires Museo (BAM) y, tras un importante proceso de restauración y puesta en valor, volvió a abrir sus puertas respetando la estructura y los ambientes originales. En 1997 fue declarado Monumento Histórico Nacional, en reconocimiento a su extraordinario valor patrimonial.
Actualmente, los Altos de Elorriaga integran el recorrido del BAM, un museo dedicado a preservar y difundir la historia arquitectónica, urbana y cultural de Buenos Aires. Sus salas exhiben parte de una colección de más de 80.000 objetos que narran la evolución de la ciudad y la vida cotidiana de los porteños a lo largo de distintas épocas.
El recorrido permite descubrir mobiliario, cámaras fotográficas, radios, televisores, máquinas de escribir, juguetes y numerosos objetos que despiertan la memoria colectiva. Una de las propuestas más atractivas recrea el interior de una vivienda de la década de 1960, permitiendo al visitante viajar en el tiempo a través de ambientes cuidadosamente ambientados.
En la planta baja también se desarrolla una exposición dedicada a los edificios emblemáticos de Buenos Aires y a los profesionales que contribuyeron a construir el patrimonio arquitectónico de la ciudad, con un reconocimiento especial al aporte de las mujeres arquitectas. En el patio interior sorprenden piezas recuperadas de antiguas construcciones porteñas, como la cabina original de un ascensor de principios del siglo XX y un gran vitral rescatado de edificios demolidos durante la apertura de la Avenida 9 de Julio.
Los Altos de Elorriaga forman parte de un conjunto patrimonial integrado además por la Casa de los Altos de la Estrella y la Casa de los Querubines, tres edificios históricos que permiten recorrer más de dos siglos de transformaciones urbanas y comprender cómo evolucionó Buenos Aires desde la época colonial hasta la actualidad.
Visitar los Altos de Elorriaga es adentrarse en la historia de la ciudad a través de una de sus construcciones más antiguas. Un recorrido donde la arquitectura, los objetos cotidianos y la memoria de los porteños invitan a descubrir cómo era la vida en la Buenos Aires de otros tiempos.





