Del 7 al 26 de enero, chicos y adolescentes podrán participar de actividades gratuitas para acercarse al mundo vegetal a través del juego, la lectura y la exploración.

El Jardín Botánico Carlos Thays, se prepara para recibir el verano con una programación especialmente pensada para niños y adolescentes. Del 7 al 26 de enero, el emblemático espacio verde porteño ofrecerá actividades gratuitas que invitan a conocer la naturaleza de una manera lúdica y educativa.

Las propuestas no requieren inscripción previa y buscan generar un vínculo más cercano entre las nuevas generaciones y el ambiente, promoviendo el conocimiento, la sustentabilidad y el respeto por el mundo natural.

Libros entre plantas y árboles

Una de las propuestas destacadas será la Biblioteca Infantil de la Naturaleza, un espacio destinado a fomentar la lectura y el aprendizaje. Allí los visitantes encontrarán libros sobre plantas, animales y diferentes temas relacionados con la naturaleza.

La biblioteca funcionará los martes, jueves, sábados y domingos, de 15.30 a 18.30, en la entrada posterior de la Casona. El espacio está pensado para que las familias puedan compartir un momento de lectura tanto en el interior como al aire libre, aprovechando los distintos rincones del Jardín.

Una expedición para explorar

Otra de las actividades será Expediciones Botánicas, una propuesta interactiva que convierte el recorrido por el Jardín en una aventura.

Al comenzar, los participantes reciben un mapa y una serie de consignas que deberán completar mientras exploran el espacio y descubren diferentes especies y elementos de la naturaleza. Al finalizar, cada participante recibe un diploma de expedicionario como reconocimiento por haber completado el recorrido.

Las expediciones se realizarán los mismos días y horarios que la biblioteca, con punto de encuentro detrás de la Casona.

Aprender jugando

Las actividades buscan acercar a las familias al ecosistema vegetal y convertir el contacto con la naturaleza en una experiencia de descubrimiento. La propuesta combina entretenimiento y educación ambiental, aprovechando el valor del Jardín Botánico como espacio de aprendizaje en plena Ciudad.

Según datos del Jardín Botánico, más de 10.000 personas participaron de estas actividades durante el verano pasado, y este año se espera superar esa cifra.

El Jardín Botánico invita a chicos, adolescentes y familias a cambiar por un rato el ritmo de la ciudad por un recorrido entre árboles, plantas, libros y juegos. Es una oportunidad para disfrutar del aire libre y, al mismo tiempo, descubrir que también se puede aprender de la naturaleza mientras se juega. Con esta oferta cultural y educativa, el Jardín Botánico, reafirma su compromiso con la comunidad y el medio ambiente.

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