
Con la llegada del verano, Buenos Aires despliega una oferta cultural imperdible que invita a porteños y turistas a recorrer sus museos y espacios al aire libre.
Hasta el 23 de febrero, la Ciudad ofrece una programación diversa que combina exposiciones, intervenciones artísticas y recorridos por jardines históricos.
«Los museos son refugios del arte y la historia, pero también del calor del verano, esta iniciativa busca que más personas los descubran y los disfruten», destacan desde el Ministerio de Cultura de la Ciudad.
Un recorrido por la historia y el arte en espacios únicos
La propuesta de Cultura de Verano incluye una selección de museos con características únicas, que combinan patrimonio arquitectónico, arte y naturaleza.
Entre ellos, el Museo Larreta, en el barrio de Belgrano, se destaca por su impresionante jardín andaluz de casi 6000m2, un remanso verde en medio de la ciudad.
Allí, los visitantes pueden recorrer la intervención Nomad, de Aaron Nachtailer, y la exposición Intermitencias, destellos y continuidades.
En Retiro, el Museo Fernández Blanco abre las puertas de los jardines del Palacio Noel para albergar el circuito escultórico inclusivo Arte y ambiente natural.
Este espacio no solo permite contemplar las obras, sino también interactuar con ellas a través del tacto, una experiencia pensada para personas con discapacidad visual.
Por su parte, el Museo de Arte Popular, ubicado en Palermo Chico, preserva el jardín original de la antigua casona de Félix Bunge, donde conviven esculturas de gran formato con una programación de muestras temporales que incluyen Tesoros del Gran Chaco y Tomás Ditaranto, el pintor del Martín Fierro.
Patrimonio y memoria en cada rincón de la Ciudad
Otros espacios culturales se suman a esta iniciativa con exposiciones que rescatan la memoria histórica y el legado artístico de Buenos Aires.
El Museo de la Ciudad, emplazado en el Casco Histórico, invita a recorrer la muestra Parque de la Ciudad: una vuelta por su historia, un homenaje a uno de los parques de diversiones más recordados por los porteños.
En el barrio del Abasto, la Casa Carlos Gardel exhibe Troilo, el otro Gardel del Abasto, una exposición dedicada a la figura del bandoneonista Aníbal Troilo, cuya música y legado siguen vigentes.
Mientras tanto, el Museo Perlotti, en Caballito, ofrece la segunda edición de Revelando el Patrimonio, con esculturas restauradas de artistas como Libero Badii, Lidia Battisti y el propio Luis Perlotti.
En el extremo norte de la Ciudad, el Museo Saavedra se erige en medio del Parque General Paz, brindando un contexto histórico único para la muestra Mariquita Sánchez de Thompson: en primera persona.
Finalmente, el Museo Sívori, rodeado por el esplendor del Rosedal de Palermo, presenta la 68° edición del Salón Manuel Belgrano, una de las competencias de arte más prestigiosas del país.





