Con solo un año y medio en el mundo de los ahumados, el exgerente financiero de Lobos conquistó el podio del Campeonato Federal de Ahumados y selló la jornada con una propuesta de casamiento.

Lucas Capra, oriundo de Lobos y fundador de la fábrica “Seco y Humo”, fue elegido como el Mejor Ahumador Argentino 2025 en el Tercer Campeonato Federal de Ahumados, un evento que reunió a más de dos mil amantes de las ribs en la Costanera Norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El joven de 33 años, que abandonó su carrera en el mundo financiero para dedicarse a la charcutería y a las carnes ahumadas, consiguió 451 votos del público, superando holgadamente a los otros 11 participantes.

En este sentido, Capra se impuso en una competencia que desafió a los participantes a servir seis platos de costillas, sumando un total de un kilo por persona, para que los asistentes pudieran votar. “El que salió primero el sábado sacó 320 votos. Nosotros teníamos que hacer mínimo 327. Y el domingo a los 451 votos ya cortaron porque habíamos ganado con Seco y Humo, ganamos bastante holgados”, relató con emoción.

Pero más allá del triunfo gastronómico, la jornada tuvo un broche romántico: “Durante el concurso yo le decía a la gente que si ganaba le iba a proponer matrimonio a mi novia que estaba conmigo. Así que al final del concurso le propuse matrimonio y me dijo que sí”.

Capra, que hasta hace poco trabajaba como gerente en una financiera, encontró su verdadera vocación en las raíces familiares. “Vengo del rubro finanzas. Trabajé como gerente de una financiera durante 8 años. Pero mi familia es de campo y siempre, tradicionalmente, en invierno carneábamos los chanchos para hacer chorizos y otros productos. Todos en la familia tenían un propósito y un deber; como yo era el más chico, a mí me tocaba revolver la sangre para hacer las morcillas. Siempre me quedaron las ganas de hacer chorizo”, explicó.

Así fue como, impulsado por esa tradición y un deseo postergado, decidió emprender en el universo de la charcutería. “Cuando tuve la posibilidad de empezar con la charcuterie fui creciendo primero de a poco y ya hace un año y ocho meses que me dedico a esto. Seco y Humo es la primera fábrica de chacinados de Lobos, y nos dedicamos a hacer chorizos, salames y carnes ahumadas en caliente, que es por lo que competimos en Ribs al Río el fin de semana”, señaló.

Asimismo, recordó el desafío logístico que representó el evento: cada competidor debía traer 250 kilos de carne, lo que implicó una preparación extenuante. “Me fui de Lobos para venir y debo haber estado 35 horas sin dormir entre que ahumamos, preparábamos todo y servíamos a la gente”.

En tanto, Capra brindó detalles técnicos sobre la estrella de la competencia: la baby rib. “Es la parte de la costilla que está entre el carré y el pechito, y lo que tiene de particular es que tiene carne y hueso. En cocciones muy largas, como el ahumado estilo barbecue, más los condimentos y las barbacoas, termina siendo una carne muy sabrosa, tierna y atractiva a la vista, porque la costilla se desprende y queda pelada. Visualmente es muy llamativa. Yo cuando le servía las costillitas a la gente, en vez de cortarlas con cuchillo las separaba con la mano”, describió.

De tal modo, el joven cocinero también aportó su toque personal a la receta. “Les fui metiendo un poco de charcutería en la receta de la barbacoa, con productos míos para intensificar algunos sabores y resaltar otros”.

En cuanto a la técnica del ahumado, Capra compartió su método preferido: “Para mí lo ideal es siempre ahumar al principio a 120° en el habitáculo, hasta que la temperatura de la costilla llegue a 60°. Otro dicen hasta que se hinche un poquito la carne. Pero es lo mismo, porque eso es lo que genera la temperatura en la proteína. Una vez que llega a esa temperatura, que en la práctica son 2 horas, el segundo paso es envolver en aluminio la carne para que los vapores sigan cocinando y tiernizando. Y una vez terminado este proceso, de dos horas más, hay que rasgar la envoltura y dejar que el horno con el humo seque la parte de arriba del rib. Entonces ahí generás un proceso de tres pasos, en el que le vas dando diferentes tratamiento a la proteína y termina saliendo un producto que lo pincelás con barbacoa al final y queda espectacular”.

Además del entusiasmo del público, el evento contó con la participación de reconocidos ahumadores como Ariel Clemente Díaz (Inferno BBQ, de Moreno), Martín Saravia (Mar Azul), y Cristian Meter (Güida Brewing Co, Avellaneda), quienes también presentaron sus especialidades ante un público ávido por descubrir los sabores más intensos y artesanales del país.

Con su triunfo en el Campeonato Federal de Ahumados y una propuesta de casamiento que emocionó a los presentes, Lucas Capra coronó un giro vital que lo llevó de las planillas financieras al calor del humo y las brasas. Su historia, marcada por la tradición familiar, la pasión por la charcutería y una entrega absoluta al oficio, lo posiciona hoy como uno de los referentes nacionales del arte del ahumado. Y como él mismo demostró, con costillas, cariño y coraje, también se puede construir un nuevo futuro.

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