
El tradicional café porteño, con más de 90 años de historia, abrió un nuevo local en el Mercado San Nicolás. Sus clásicos churros con chocolate caliente, café y nuevas opciones para el almuerzo ya forman parte de la propuesta gastronómica del mercado.
La historia de La Giralda suma un nuevo capítulo. El tradicional Bar Notable porteño, que desde 1930 forma parte de la identidad gastronómica de Buenos Aires, abrió una nueva sede en el Mercado San Nicolás, en Avenida Córdoba 1750.
La inauguración se realizó el miércoles 18 de junio y tuvo como protagonistas a los vecinos del barrio, que pudieron disfrutar de una degustación de los productos de la casa y música en vivo.
Del acto participaron el ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad, Hernán Lombardi; la directora general de Desarrollo Gastronómico, Ana Laura Lloberas; y Nicolás Marques, uno de los propietarios de La Giralda, quienes participaron del tradicional corte de cinta.
“Los mercados, además de representar la gastronomía de la Ciudad, expresan la identidad de la Ciudad y son parte fundamental del atractivo turístico de las ciudades más importantes del mundo”, destacó Lombardi durante la apertura
Churros, chocolate y sabores porteños
Desde el lunes 23 de junio, quienes visiten el Mercado San Nicolás pueden acercarse a la nueva sede de La Giralda, que funciona de lunes a sábado, de 8 a 20 horas.
La propuesta recupera algunos de los sabores más emblemáticos del histórico café: chocolate caliente con churros, café y una variedad de sándwiches para el mediodía.
La incorporación del tradicional bar busca ampliar la oferta gastronómica del mercado y generar un nuevo punto de encuentro para vecinos, trabajadores de la zona y turistas.
A través de BA Capital Gastronómica, el Ministerio de Desarrollo Económico acompaña iniciativas destinadas a fortalecer el sector y promover el trabajo, el crecimiento y el consumo. En este caso, la llegada de La Giralda también representa una oportunidad para seguir potenciando la actividad del Mercado San Nicolás y su entorno.
Un mercado con historia y sabores diversos
El Mercado San Nicolás cuenta con 16 locales distribuidos alrededor de un patio central equipado con mesas y sillas, donde los visitantes pueden comprar productos y disfrutar de distintas propuestas gastronómicas.
La oferta incluye carnicería, verdulería, dietética, pollería, pastas frescas, quesería, fiambrería, pescadería, rotisería, pastelería, comida vegana, pizzería y ahora también cafetería.
El espacio incorpora además un coworking en el entrepiso, pensado para quienes necesitan un lugar tranquilo para trabajar.
Cada mes, más de 10.000 vecinos recorren el mercado para hacer sus compras y disfrutar de su propuesta gastronómica.
La Giralda, una historia que comenzó en 1930
La historia de La Giralda comenzó en 1930, cuando el español Francisco Garrido abrió el café sobre la avenida Corrientes. Por entonces, la calle todavía no había sido ensanchada y Buenos Aires era muy diferente de la que conocemos hoy. El Obelisco y el teatro Gran Rex aún no existían, pero La Giralda ya comenzaba a construir su propia historia.
Con el paso de los años, el café se convirtió en punto de encuentro de políticos, artistas, escritores y otras figuras de la vida porteña. Entre sus visitantes ilustres estuvo Carlos Gardel y, según la tradición, en el fondo del salón existía una pequeña tarima donde el cantor se subía para cantar o recitar poemas.
En 1951, el establecimiento pasó a manos de la familia Nodrid, que introdujo cambios decisivos en su propuesta gastronómica. Fue entonces cuando aparecieron los famosos churros acompañados por chocolate caliente espeso, al estilo español.
La tradición de la avenida Corrientes, conocida por aquellos años como la calle que nunca duerme, llevó al bar a abrir durante 24 horas.
El churro como símbolo
Con el paso de las décadas, los churros se transformaron en uno de los grandes emblemas de La Giralda.
La propuesta incluye churros de masa crocante, solos, rellenos de dulce de leche o crema pastelera, y también opciones bañadas en chocolate.





