
La industria audiovisual porteña atraviesa un momento de fuerte crecimiento impulsado por la inversión pública y privada. A través del programa BA Producción Internacional, el Gobierno de la Ciudad busca consolidar a Buenos Aires como uno de los principales polos de producción audiovisual de la región y, al mismo tiempo, generar empleo y movimiento económico.
Los resultados de las dos convocatorias realizadas durante este año muestran el impacto de la iniciativa: se generaron más de 7.000 oportunidades laborales y se movilizaron alrededor de $36.800 millones de inversión privada. De acuerdo con los datos oficiales, por cada peso aportado por el Estado se generaron dieciséis pesos provenientes del sector privado.
La estrategia apunta a fortalecer una actividad que ya ocupa un lugar relevante dentro de la economía porteña. El sector audiovisual genera actualmente más de 44.000 empleos privados, reúne cerca de 500 empresas vinculadas al cine y la televisión —aproximadamente dos tercios de las productoras existentes en el país— y cuenta con 54 carreras relacionadas con la formación audiovisual.
“Buenos Aires es un polo audiovisual y cuando invertimos lo hacemos en nuestra gente y en el desarrollo de la Ciudad”, destacó el jefe de Gobierno, Jorge Macri, al presentar los proyectos seleccionados.
Cinco nuevas producciones llegan a la Ciudad
La iniciativa BA Producción Internacional se basa en un sistema de devolución parcial de los gastos realizados por producciones nacionales e internacionales que filman en Buenos Aires. El mecanismo busca atraer proyectos, incentivar la contratación de trabajadores locales y generar un mayor movimiento económico alrededor de cada rodaje.
En esta convocatoria fueron seleccionados cinco proyectos; son: tres películas y dos series argentinas con proyección internacional.
Se trata de “La Casaca de Dios”, de Prisma Cine; “Yiya”, de Kuarzo Entertainment Argentina; “Historia de un narcisista”, de Preludio Producciones; “Consumidor Final”, de Tieless Media; y “Cautiva”, de Aleph Cine.
En conjunto, estas cinco producciones permitirán generar más de 2.700 puestos de trabajo y movilizar aproximadamente $14.000 millones de inversión privada.
Un modelo que busca multiplicar la inversión
Uno de los ejemplos utilizados para mostrar el alcance del programa es “Homo Argentum”, producción que generó más de 1.000 puestos de trabajo y movilizó alrededor de $1.200 millones de inversión privada.
Para el Gobierno porteño, este tipo de resultados demuestra que el apoyo estatal puede funcionar como un incentivo para atraer capital privado y ampliar la actividad de una industria que tiene impacto no solamente en el cine y la televisión, sino también en una extensa cadena de proveedores, técnicos, artistas, profesionales y servicios.
Filmaciones que también promocionan la Ciudad
El impulso a la producción audiovisual tiene además un efecto que excede a la propia industria. Cada película o serie que se filma en Buenos Aires puede mostrar sus calles, edificios, barrios y paisajes a espectadores de diferentes países.
En ese sentido, el ministro de Desarrollo Económico, Hernán Lombardi, destacó el impacto de la actividad sobre la economía y el turismo. Según explicó, las producciones audiovisuales generan empleo e inversión local y extranjera y, al mismo tiempo, contribuyen a posicionar a Buenos Aires como destino para futuras filmaciones y como atractivo turístico.
Una industria que viene creciendo
El programa forma parte de una política que comenzó a mostrar resultados en convocatorias anteriores. Las ediciones correspondientes a 2022 y 2024 representaron un aporte total de USD 71,3 millones, compuesto por USD 45,9 millones de inversión directa y USD 25,4 millones de manera indirecta.
Durante esas convocatorias fueron seleccionadas 21 producciones, que en conjunto generaron más de 19.000 puestos de trabajo.
Entre los proyectos que recibieron impulso se encuentran títulos que posteriormente alcanzaron una importante repercusión, como “El Jockey”, “División Palermo”, “El Eternauta” y “El aroma del pasto recién cortado”, esta última vinculada a la producción del reconocido cineasta estadounidense Martin Scorsese.
Buenos Aires, escenario y usina de producción
La apuesta por la industria audiovisual combina así dos objetivos: fortalecer a las empresas y profesionales que ya forman parte del ecosistema porteño y atraer nuevas producciones que encuentren en Buenos Aires las condiciones necesarias para desarrollar sus proyectos.
La ministra de Cultura, Gabriela Ricardes, resumió esa mirada al señalar que la cultura también es un motor económico y de generación de empleo, y que el objetivo es sostener una política que acompañe la creatividad y la calidad artística.





