
La agenda incluye visitas guiadas especiales, conferencias, la reposición del musical histórico “El Libertador” y recursos virtuales que permiten profundizar en la dimensión histórica, política y humana de nuestro prócer, quien pasó a la inmortalidad el 17 de agosto de 1850.
Con motivo de un nuevo aniversario del paso a la inmortalidad del general José de San Martín, la Secretaría de Cultura de la Nación a cargo de Leonardo Cifelli presentará, del 13 al 22 de agosto, una agenda de actividades para redescubrir el legado del Libertador. Habrá visitas especiales en el Museo Histórico Nacional (MHN) —que incluye la famosa reconstrucción de su dormitorio en Boulogne-sur-Mer—, en el Museo Malvinas y en el Instituto Nacional Sanmartiniano; conferencias en el Museo Mitre, y una obra musical para toda la familia en el Museo Nacional de Arte Decorativo.
La propuesta central tendrá lugar el lunes 17 a las 16 h en el Museo Histórico Nacional (MHN), con la visita guiada “San Martín y la construcción de soberanía”, mediante la cual se recorrerán las salas donde se exhiben objetos que preservan su memoria.
El principal punto de atracción del Museo es la reconstrucción exacta del dormitorio donde el prócer pasó sus últimos días en Boulogne-sur-Mer, Francia. Tras su fallecimiento, su nieta Josefa Balcarce y San Martín donó estos bienes al Museo, gracias a las gestiones de Adolfo Carranza, fundador y primer director de la institución. El envío original incluyó un plano hecho a mano que permitió replicar la disposición exacta de cada objeto. El espacio conserva una sencilla cama de hierro con dosel de cretona floreada, un armario-escritorio de caoba, una mesita de noche, un lavabo y una mesa de centro. El rincón de lectura —el sitio preferido del prócer en sus años finales para mitigar su avanzada afección visual— cuenta además con un sofá estilo Imperio y dos sillones, uno de ellos colocado estratégicamente de espaldas a la ventana para aprovechar la luz natural.
José de San Martín llegó a Buenos Aires en 1812 con un propósito claro: lograr la independencia de los pueblos de América del Sur. Su primera acción militar al servicio de las Provincias Unidas fue organizar un escuadrón de caballería que, forjado en el rigor y la disciplina, se transformó luego en el Regimiento de Granaderos a Caballo. El 3 de febrero de 1813, al frente de 120 granaderos, obtuvo su primera victoria en el combate de San Lorenzo.
La visión estratégica fue uno de los rasgos distintivos de nuestro Libertador. Comprendiendo que la independencia de las Provincias Unidas no podía asegurarse sin liberar Chile y Perú, concibió un plan continental de una audacia sin precedentes: cruzar la cordillera de los Andes con un ejército capaz de emprender una campaña de gran complejidad.
El Ejército de los Andes, organizado en Mendoza entre 1814 y 1817, fue el fruto de años de preparación rigurosa y de un liderazgo que supo inspirar sacrificio y confianza en las tropas. El cruce de los Andes comenzó en enero de 1817, y el 12 de febrero la batalla de Chacabuco derrotó al ejército realista y abrió el camino hacia Santiago de Chile.
El prócer obtuvo el triunfo definitivo en Chile el 5 de abril de 1818, con la batalla de Maipú. Asegurada la independencia chilena, organizó el Ejército Libertador del Perú. La expedición partió en agosto de 1820 y, tras desembarcar en Paracas, inició una campaña que culminaría con su entrada en Lima en 1821 y la proclamación de la independencia de Perú, donde San Martín ejerció funciones de gobierno hasta julio del año siguiente.
Su carrera militar no fue solo la de un estratega brillante: fue también la de un jefe que formó a los soldados, promovió la disciplina y dejó una huella institucional duradera. El Regimiento de Granaderos a Caballo sigue en actividad hasta hoy y monta guardia de honor permanente ante su mausoleo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires.





